La temperatura de trabajo recomendada del recubrimiento oscila entre 180 grados y 220 grados, como se muestra en el termómetro. Dentro de este ámbito no se producirá ningún color amarillento. Una temperatura excesivamente alta provocará una decoloración evidente.
El termómetro del recipiente de fusión está montado en la pared interior con pequeños agujeros en el exterior. Durante la agitación, el recubrimiento se filtra en los orificios y se endurece con el tiempo, formando depósitos en forma de costra-que provocan lecturas de temperatura inexactas. Se recomienda utilizar un termómetro infrarrojo para medir la temperatura real del recubrimiento.
Dos factores principales provocan el sobrecalentamiento. Los trabajadores pueden olvidarse de apagar el fuego en medio de ajetreados trabajos de construcción. Además, cubrir la tapa de alimentación atrapa el calor y eleva la temperatura rápidamente, lo que provoca un color amarillento. Mantenga la tapa abierta en verano y cerrada en invierno. Cuando la temperatura se acerque al valor estándar, baje el fuego durante 2 a 3 minutos para conservar el calor con aproximadamente 10 grados de anticipación, y la temperatura aumentará moderadamente después.



